Sivut kuvina
PDF
ePub
[merged small][merged small][merged small][ocr errors][merged small][merged small][merged small][merged small][ocr errors][ocr errors][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small]

class

[merged small][ocr errors][ocr errors][merged small][merged small]
[ocr errors][merged small][merged small][merged small][merged small]

aq dos

Prólogo

Cuando en el año de 1883, el Presidente de la República, General don Próspero Fernández, se sirvió confiarme el arreglo y organización de nuestros Archivos Nacionales, fué uno de mis mayores anhelos y de mis más asiduos cuidados el salvar de aquel maremágnum de papeles de todas clases y mezclados en la mayor confusión y desorden, todos aquellos documentos y pliegos que ofrecieran algún interés histórico.

Existía un gran vacío en todo lo relativo a los primeros pasos dados en nuestra vida independiente y libre; y mientras que, debido a la actividad é inteligencia del inolvidable don León Fernández y de nuestro distinguido compatriota don Manuel M! Peralta, se habían desenterrado de los Archivos de España los valiosos documentos sobre el descubrimiento, conquista y población de esta parte del continente, sobre todo lo cual muy poco se sabía; y cuando se había hecho ya plena luz sobre la primera parte de nuestra historia, y era conocida casi hasta en sus menores detalles nuestra existencia colonial, muy poco se sabía de lo que atañe a lo que debemos llamar nuestra historia patria, á pesar de

que data de ayer, pues no, cuenta más que tres cuartos de siglo,

Increíble parece que en la fecha á que me he referido (1883) cuando aun vivíanı algunos de los que siendo jóvenes habían presenciado los acontecimientos ocurridos en los días de nuestra independencia, nada se hubiese escrito ni puesto en claro sobre aquellos sucesos, y apenas si se recordaban algunos hechos aislados y muchas veces inconexos ó alterados.

IV

[ocr errors]

Nadie daba razón segura de cuándo, cómo, ni en qué circunstancias llegó á Costa Rica la primera noticia de la proclamación de la independencia el 15 de setiembre en Guatemala, ni menos se sabía la impresión que había causado, cómo fué acogida por los pueblos, qué pasos se dieron en aquellas circunstancias para proveer a la paz y seguridad del país emancipado, qué personas intervinieron en aquellos días para organizar el modo de gobernarse, ni cuáles fueron las providencias dictadas á este efecto. Si para salir de estas tinieblas se ocurría á otras fuentes extrañas, ni García Peláez, Marure, Montúfar (Manuel), Molina, Gómez Carrillo (en su edición del 86), ni aun nuestros ilustrados y diligentes compatriotas León Fernández y Manuel M. Peralta, esclarecen ese período fundamental de nuestra historia patria, é imposible sería, fundándose en los pocos y hasta erróneos datos que dan, encontrar el verdadero

у
sólido fundamento

que

debiera ser el punto de partida de esa historia.

Durante varios meses fueron inútiles mis pesquisas para encontrar los importantes datos que buscaba; y tan sólo aparecían algunos hechos aislados que era imposible coordinar, ni asimilar. En esta situación se me ocurrió que la fuente de esos acontecimientos podía encontrarse en las actas del Muy Noble Ayuntamiento de Cartago, correspondientes á los años de 1821 y 22, y á este efecto tomé especial empeño en buscar y acumular todos los libros de actas de los Ayuntamientos.

Gran número de éstas fueron encontradas, mas las correspondientes á dichos años no aparecieron, apesar de las más asiduas pesquisas.

Cuando ya había perdido casi, la esperanza de lograr tan importantes documentos, y hubiera de buena gana sacrificado todos los de igual clase acumulados, á cambio de los que solicitaba; puesto que lo que fué al principio una idea sin firmeza, llegó después á ser, casi una convicción; y cuando creía ya inútil toda insistencia, llegó un día á mi despacho don Bernabé Quirós, á cuyos cuidados

y perseverante buena voluntad se debe la conservación de una parte considerable de manuscritos, y la colección mejor que existe en Costa Rica de impresos y periódicos de otros tiempos, preguntándome: qué hacía con una gran porción de papeles y cuadernos que había recogido de varios rincones y pasa

« EdellinenJatka »